Nuestra sociedad actual está orientada al corto plazo, no se trata de ganar dinero, sino de ganar dinero rápido, no se trata de aprender, sino de aprender rápido, y no se trata de perder peso, sino de perder peso rápido y a poder ser sin esfuerzo.

En otros temas quizá esa inmediatez pueda ser posible o al menos no perjudicial. En el caso de la pérdida de peso se trata de un tema de salud, y ahí lo rápido o lento del proceso nunca puede ser lo importante.

Ten en cuenta que sólo hay una forma de perder peso: quemar más calorías de las que consumes para que tu cuerpo se encargue de suplir ese déficit de energía transformando la grasa acumulada.

A partir de ahí todo dependerá de los kilos que te sobren (es más fácil perder cuando te sobran muchos), tu edad (a ciertas edades es más difícil perder peso), enfermedades que pueden retardar el proceso, el esfuerzo que le dediques y otra serie de factores no contemplados en las dietas para perder peso rápido.

Cuando por alguno de esos factores alguien no adelgaza al ritmo que cree que debe o al ritmo que otras personas adelgazan, es cuando nos frustramos y comenzamos a buscar atajos. Aquí aparecen las revolucionarias dietas para adelgazar rápido, los trucos caseros para adelgazar y los productos milagro para acelerar al metabolismo o eliminar la grasa corporal sin dieta ni ejercicio.

No te dejes engañar, al final de esos atajos no está lo que buscas. Sólo sirven para que pierdas el tiempo, el dinero, y en algunos casos, incluso la salud.

En este artículo te voy a explicar por qué debes tener cuidado con los trucos para perder peso rápido.

Falsas creencias sobre lo que hay que hacer para adelgazar

El tema de la pérdida de peso es campo abonado para el surgimiento de mitos que la gente da por válidos sólo por puro desconocimiento y que luego se extienden alimentados por la frustración de los que no ven los resultados que esperaban.

No todas las personas pierden peso al mismo ritmo, existen multitud de factores científicamente probados que influyen en la rapidez del proceso. Lo que no está probado científicamente (ni tienen sentido), son  estos mitos tan extendidos:

Hay que comer cinco veces al día          

Es cierto que muchas veces los profesionales recomendamos dietas en las que se contemplan cinco comidas. El motivo de esto no es otro que evitar la ansiedad, el hambre que nos puede llevar a darnos un atracón a deshora y saltarnos la dieta. Repartiendo tus comidas en más tomas poco calóricas te saciarás más y te ayudará a evitar tentaciones, pero nada más. El número de comidas diarias no influye en que adelgaces más rápido, no existe ninguna evidencia científica.

Hay que desayunar de forma abundante

No hay estudios que demuestren este punto. De hecho, no tiene sentido que aumentar las calorías de una de nuestras comidas pueda ser la clave cuando se trata de limitar el consumo de calorías diarias por debajo de nuestro gasto energético diario. Sí es cierto que hay que desayunar bien, lo que se traduce en hacer un desayuno saludable cada día. Y si no tenemos mucho apetito por las mañanas o el desayuno se nos queda un poco corto, podemos recurrir a tentempiés saludables a media mañana.

No hay que tomar hidratos por la noche

Es cierto que a la hora de seguir una dieta para perder peso es importante controlar la cantidad de hidratos de carbono que consumimos según el ejercicio que hagamos.

Lo que no es cierto ni lógico es pensar que una rebanada de pan engorda más por la noche que por la mañana o por la tarde, y esto sí está demostrado científicamente. Aunque haya estudios que demuestren que los ritmos circadianos influyen en el metabolismo, la idea de que los hidratos de carbono engordan más por la noche es sólo un mito.

cuidado productos light y sin azucar

Productos light

Para que un producto sea considerado light debe haber en el mercado un homólogo no light y la diferencia calórica entre uno y otro debe ser de al menos un 30%. ¿Significa eso que adelgacen?

No. Significa que han sido sometidos a un proceso que sustituye azúcar por edulcorantes y la grasa por otros elementos, perdiendo por el camino calorías y también nutrientes. El resultado final es que, aunque puedas tomar más del producto light, siempre será preferible tomar el producto natural en menores cantidades igualando el número de calorías, pero aumentando el número de nutrientes esenciales.

Perder peso rápido gracias al ayuno

Mención aparte merece el tema del ayuno parcial, ayuno intermitente, ayuno voluntario o dieta del ayuno. Se trata de un clásico que por alguna razón se ha puesto de moda, como si alguien acabara de inventar la rueda o descubrir el fuego.

Todo el mundo ha escuchado historias como la de la abuela que apenas comió la semana antes de su boda para poder lucir el traje que no se midió bien, a veces incluso con desmayos en el altar. Estas historias vienen de tiempos en que muchas personas no tenían acceso a nutricionistas ni a médicos, no se hablaba de dieta saludable y no había acceso a tanta información como ahora.

Por esto sorprende que a estas alturas muchas personas se propongan el ayuno como método natural y razonable para perder peso. Sí, es cierto que dejar de comer ayuda a perder peso. Pero no sólo eso, te ayudará a perder peso, a perder salud y, como se ve en tantos casos de pobreza extrema y falta de alimentos, hasta la vida.

La explicación es tan simple y lógica que resulta extraño tener que mencionarla: cuando existe sobrepeso es porque a nuestro organismo le sobra grasa acumulada, pero no le sobran minerales, ni vitaminas, ni proteínas, ni antioxidantes ni todo lo que aporta una dieta equilibrada y que el cuerpo necesita.

Al final, la pérdida de peso en este caso es un síntoma de que nuestro cuerpo está sufriendo y nuestra salud se está degradando, como tantas enfermedades graves que provocan grandes pérdidas de peso.

No te dejes engañar por algo tan absurdo. Está demostrado que saltarse comidas se relaciona con mayores índices de sobrepeso.

Y recuerda, la clave para perder peso no está en dejar de comer o comer menos, sino en comer mejor.

Productos milagro para perder peso rápido y sin apenas esfuerzo

Seguro que has oído hablar de alguno o de muchos de ellos. La infusión, jugo o esencia que te hará perder peso sin tener que seguir una dieta equilibrada ni evitar ningún tipo de alimentos o cambiar de estilo de vida. Suelen estar respaldados por estudios que no se sabe quién hizo, ni cómo, ni dónde se publicaron, pero son totalmente fiables porque así lo atestigua el testimonio del actor o cantante de turno… ¿No te suena a engaño?

Efectivamente, son un engaño. Se trata de aprovechar la impaciencia o desesperación de muchas personas para sacar beneficio.

Es cierto que en algunos casos el producto sí que tiene algún efecto beneficioso, pero lo que es seguro en todos los casos es que estos productos milagro no son lo que prometen.

Productos exóticos

Cola de caballo: debido a su efecto diurético te hará perder agua y parecerá que adelgazas, pero no tiene efecto sobre la grasa corporal, que es lo que de verdad te sobra.

Chitosán: se dice que te hará perder grasa, pero no existe estudio serio y contrastado que lo avale. Lo que sí está demostrado es que puede ser perjudicial para personas con alergia al marisco.

Ácido linoléico conjugado: entre otros beneficios, se dice que aumenta el gasto energético. Los estudios de calidad hechos en humanos no confirman ninguno de estos supuestos beneficios.

Guaraná: se dice que este estimulante puede ayudar a la hora de perder peso pero no se puede encontrar ningún estudio serio que lo demuestre. Lo que sí está demostrado es que debido a su contenido en cafeína puede producir insomnio y taquicardias si se abusa en su consumo, y que está contraindicado para enfermos cardiacos o con hipertiroidismo.

Cetona de frambuesa: es un compuesto químico que se extrae de la frambuesa y que supuestamente hace que el metabolismo se acelere, se quemen más grasas y se pierda peso, pero no existe estudio alguno realizado en humanos que demuestre esto.

Jengibre: es un producto natural con múltiples propiedades y ampliamente usado. En los últimos tiempos también se ha puesto de moda por sus supuestas propiedades adelgazantes basadas en que estimula el metabolismo. Es cierto que tiene un cierto efecto termogénico, pero el consumo energético de este efecto apenas cubrirá una pequeña parte de las calorías de tu dieta y en ningún caso las que acumulas en forma de grasa.

Jugo de aloe vera: a este producto natural se le atribuyen infinidad de propiedades y últimamente se ha extendido el bulo de que tomado junto con un vaso de agua y limón limpia el colon, depura el organismo y elimina la grasa corporal… No creo que sea necesario comentar una idea tan peregrina. Basta con leer este informe de la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria sobre las supuestas propiedades del aloe vera.

Remedios caseros para adelgazar rápido

Remedios caseros para perder peso rápido

Agua tibia con limón en ayunas: la formulación de este remedio milagroso puede variar y ser sólo agua tibia, pero en ambos casos la idea es disparatada. Es cierto que el agua caliente puede servir para quitar la grasa… de una encimera, pero echar agua tibia en tu estómago no va a eliminar tu grasa acumulada porque no está ahí, ni va a acelerar tu metabolismo ni a depurar tu organismo (según el Journal of Human Dietetics a Nutrition no hay estudio científico serio que apoye la “corriente detox”).

Vinagre: otro remedio sin sentido y que también parece basarse en que la disolución en agua y tomarlo en ayunas cambia sus propiedades. La idea es igual que en el caso del limón con agua tibia y por lo tanto, igual de disparatada.  

Productos adelgazantes para perder peso más rápido

El mundo de los productos adelgazantes es un negocio en el que los españoles nos gastamos millones de euros al año. Es decir, está demostrado que nuestro bolsillo lo adelgaza, pero ¿adelgaza también nuestro cuerpo? La respuesta es no.

Para que lo tengas claro: a día de hoy no existe ninguna sustancia que te haga perder peso y que no tenga efectos secundarios perjudiciales. Además, en una preocupación tan generalizada como el sobrepeso ¿no crees que ya te habrías enterado si existiera? De encontrarse algo así ten por seguro que sería noticia en periódicos y telediarios.

La clave es que muchas veces no nos preocupamos de informarnos bien, sobre todo si estamos desesperados porque no encontramos solución a nuestro problema. Con esto en mente los fabricantes inundan las farmacias, parafarmacias y herboristerías de productos milagrosos avalados por dudosos testimonios y estudios inexistentes o de escaso o nulo valor científico que la gente no se preocupa en validar y se dan por ciertos.

Pero el problema no se queda ahí. Está claro que a nadie le gusta que le timen, pero si encima del perjuicio económico hay también un perjuicio para nuestra salud la situación se agrava.

Cada cierto tiempo son retirados del mercado muchos de estos productos al descubrirse que han dañado la salud de consumidores, lo que demuestra además los escasos o nulos controles que pasan estos productos antes de ser lanzados al mercado.

Insisto una vez más, rehúye de los productos adelgazantes, las pastillas para adelgazar que te venden sin receta médica son pastillas para adelgazar el bolsillo.

Los únicos fármacos que te pueden ayudar para perder peso no son aptos para todas las personas y por ello debes siempre acudir a tu médico para que te asesore y que te lo recete si lo ve adecuado para tu salud.

Dietas para perder peso

Debido a que la problemática del sobrepeso se ha convertido en una epidemia mundial y hay tanta gente interesada, el negocio alrededor ha aumentado de manera exponencial. Dentro de ese negocio están también las dietas milagro que ofrecen lo de siempre: resultados casi inmediatos y/o sin esfuerzo.

La cuestión es si estas dietas funcionan, si son de verdad viables y que efectos secundarios pueden provocar. Vamos a analizarlas.

Dietas disociadas

La clave de las dietas disociadas radica en no mezclar ciertos alimentos porque supuestamente así engordan menos. Esto es falso, la cantidad de calorías que te aporta un alimento no va a variar porque lo combines con otro.

Estas dietas sí pueden hacer que adelgaces, pero no por el sinsentido de la combinación de alimentos, sino porque esta misma combinación lo que hace es que nuestra dieta se restrinja mucho al no poder tomar muchos productos que combinan macronutrientes o reducir mucho el consumo de carbohidratos porque apenas encuentras combinaciones. Al final simplemente acabas comiendo menos, y la forma saludable de hacer dieta no es comer menos, sino comer mejor.

El problema al final es el que tienen todas las dietas especialmente restrictivas, que no te enseñan a alimentarte bien, no son sostenibles en el tiempo y abocan irremediablemente al temido efecto rebote. Además, el bajo consumo de hidratos de carbono repercutirá negativamente en tu rendimiento en el ejercicio físico, que es el gran aliado de la dieta a la hora de perder peso.

Dietas hiperproteicas

La base de estas dietas es limitar el consumo de hidratos de carbono dejando libertad para el consumo de proteína animal. La clave está en que al consumir más proteína te sacias más, con lo que aunque no haya una restricción explícita terminas comiendo menos y además se elimina más líquido y parece que la pérdida de peso es mayor.

Por lo tanto, sí, con estas dietas puedes perder peso en no mucho tiempo. Pero acompañando a este efecto beneficioso hay muchos daños colaterales que las hace claramente menos recomendables que una dieta equilibrada y saludable.

Lo primero es que ni aprendes ni te acostumbras a comer de forma saludable y equilibrada. Al no ser dietas sostenibles en el tiempo y como muchas personas no siguen las recomendaciones para ir mejorando la dieta llegado el momento, la gente termina abandonando y aparece el efecto rebote.

Por otra parte, también están otros efectos secundarios como cefaleas, diarreas, cansancio, calambres musculares e incluso reacciones alérgicas. También pueden aumentar el riesgo de problemas cardiovasculares, y por su bajo consumo de hidratos disminuirá el rendimiento deportivo y tendremos un bajo aporte de fibra que afectará a nuestro sistema digestivo.

En resumen, las dietas hiperproteicas suponen forzar nuestro organismo, y forzar nuestro organismo no es nada saludable.

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Otras dietas peculiares

Por último, vamos con otras dietas más extrañas y de fundamento menos lógico pero que también terminan seduciendo a muchas personas, principalmente debido a la falsa publicidad y la desinformación.

Dieta de la alcachofa: no hay que ser muy perspicaz para darse cuenta de que a priori una dieta que se base en un solo alimento no puede ser saludable porque nos van a faltar muchos nutrientes esenciales. Es cierto que la alcachofa es un alimento con muchas propiedades, pero no suficientes para completar una dieta equilibrada que nos aporte todo lo que necesitamos. Al final perderemos peso, pero no por las propiedades de la dieta sino porque pasaremos mucha hambre, como en la dieta del ayuno arriba mencionada, y esto es muy perjudicial. Como añadido, sufriremos variaciones de peso nada saludables y seremos presa fácil del efecto rebote.

Dieta del grupo sanguíneo: si bien esta dieta milagro es incluso menos fiable que cualquier otra, el ejercicio de imaginación que hay detrás sí es notable. Esta historia data de los años 80 y según sus defensores el tipo de dieta más adecuado para una persona está vinculado con su grupo sanguíneo, siendo el 0 el primero en surgir, después el A, el B, y por último el AB. Así las cosas, lo más adecuado para una persona sería alimentarse de forma similar a los hombres de las primeras etapas de la humanidad, cazadores-recolectores primero, cultivadores después, ganaderos… Lo dicho, como ejercicio de imaginación, notable, como dieta para perder peso, un completo disparate.

Dieta a prueba de balas: sin duda la apuesta más alta, promete una pérdida de peso de más de tres kilos a la semana y como extra un incremento del coeficiente intelectual. Su creador, Dave Asprey, a pesar de carecer de conocimientos previos sobre nutrición o dietética realizó una investigación tras volver de un viaje terapéutico al Himalaya que le llevó a la formulación del método. La base es el “café a prueba de balas”, una bebida compuesta de café, mantequilla ecológica y una cucharada de aceite de coco que aporta alrededor de 400 calorías y debe tomarse para desayunar. Después hay otra serie de normas y la recomendación de productos que comercializa el propio autor del libro. Un delirio que reporta pingües beneficios.

Dieta del sirope de arce: el sirope de arce es un edulcorante natural similar al azúcar común que aporta menos calorías y es rico en potasio, calcio y zinc. La dieta, sin embargo, es un engaño peligroso según el cual el sirope de arce diluido en agua con limón te aporta lo necesario como para que pases varios días de ayuno casi completo que además de perder peso te depurarán el organismo. Es la dieta del ayuno antes mencionada pero exagerando las propiedades del sirope de arce para distraer. Una vez más, la clave para perder peso no está en dejar de comer o en comer menos, sino en comer mejor.

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La verdadera dieta para perder peso de forma saludable

La verdadera dieta para perder peso rápido es esforzarte de verdad en seguir una dieta y un estilo de vida saludables. Esta dieta no promete, sino que garantiza que perderás peso, tendrás la mejor salud posible y te sentirás bien en general y contigo mismo en particular.

Eso sí, esta dieta no asegura que conseguirás tu objetivo antes o después, porque eso es imposible debido a la multitud de factores que intervienen y a que al final de todo será tu determinación y tu esfuerzo diarios los que de verdad marquen los tiempos.

Si de verdad quieres perder peso, esta es tu dieta para adelgazar para siempre.