Es habitual querer iniciar una dieta post vacaciones. Porque en verano, como en cualquier periodo de vacaciones, es frecuente que te saltes todas las rutinas.

La falta de horarios regulares, las múltiples ocasiones para reunirte con amigos y familiares para comer y/o beber y las ganas de “desconectar” hace que salten por los aires tus buenos propósitos respecto a tu dieta y tu estilo de vida.

Te puede pasar que tras las vacaciones no solo hayas cogido algunos kilos, sino que sientas que no has descansado adecuadamente. Puede que te sientas con menos energía de la que deberías tener tras un periodo de descanso.

Y es que lo que comes o lo que dejas de comer influye y mucho en tu salud y en tu estado de ánimo.

El cuerpo necesita los alimentos para cumplir sus funciones y cuando comemos mal, tarde o temprano lo notamos. Por eso es recomendable hacer una dieta post vacaciones saludable que, además, nos ayude a bajar de peso si es que lo necesitamos.

Ventajas de hacer una dieta post vacaciones

  • Recuperar la energía y el humor que necesitas para empezar esta temporada al 100%.
  • Perder kilos que has cogido sin maltratar más tu cuerpo.
  • Aprender a cuidarte para siempre

Claves para una dieta sana y perder peso tras las vacaciones

En verano qué solemos hacer: comer lo que queremos, cuando queremos y en la cantidad que nos apetece. Y por ello, lo que tienes que hacer ahora para cuidarte no es dejar de comer o castigar a tu cuerpo con dietas estrambóticas.

Te en cuentas estas tres claves:

1. Qué comes

Es importante evitar lo que no te hace falta: básicamente azúcares añadidos, exceso de sal y grasas poco saludables.

Ninguno de estos componentes los encontrarás en exceso en alimentos poco o nada procesados como la fruta, la verdura, el pescado, la carne, los huevos, las legumbres, los frutos secos, las semillas, el aceite de oliva virgen o la leche y derivados como yogur natural o queso.

Lo que consigues con esta dieta post vacaciones es darle a tu cuerpo lo que necesita, como te explico en este artículo, y para ello recuerda que lo que comes debe ser de calidad y que no deben faltar alimentos vegetales llenos de fibra, pigmentos, antioxidantes y vitaminas.

2. Cuándo comes

En la dieta post vacaciones no solo importa lo que comes, sino que también es muy importante cuándo comes y cuándo no comes.

Nuestro cuerpo funciona con unos ritmos circadianos. Es como si cada uno de nosotros tuviéramos un reloj interno que son fundamentales para entender cómo funciona nuestro cuerpo.

En general, toleramos mejor los hidratos y las comidas copiosas por la mañana. Es como si el cuerpo se preparase para afrontar un nuevo día con energía.

Se aconseja adelantar la comida de mediodía a antes de las 15 horas e intentar cenar de forma ligera y cuanto antes mejor. Y siempre, si es posible, dejando al menos dos horas para hacer la digestión y descansar adecuadamente.

Por otro lado, nos estamos acostumbrando a comer a todas horas y eso tampoco es bueno para la salud ni para el peso.

Es fundamental dejar cada día unas horas de ayuno de al menos unas 8 horas, coincidiendo con el descanso nocturno, en las que el cuerpo aprovecha para realizar otras funciones esenciales.

Es recomendable dejar un espacio de unas 3 horas entre comidas para dejar que el sistema digestivo y nuestras bacterias intestinales pueda trabajar adecuadamente.

La evidencia científica nos dice que el ayuno intermitente puede ayudar a prevenir y mejorar enfermedades como la obesidad, la diabetes no insulindependiente, enfermedades cardiovasculares o trastornos neurológicos.

Hay diversos tipos de ayuno, como te explico en este video. Es importante si te animas a probarlo que encuentres la fórmula que más se adapta a ti y que preguntes a tu médico si en tu caso está o no contraindicado.

3. Cuánto comes

Aunque suele ser lo que más nos preocupa cuando iniciamos una dieta post vacaciones, controlar la cantidad de lo que comemos no es, cómo he explicado en los dos puntos anteriores, lo único importante.

Aún así, para que una dieta sea sana, la energía y los nutrientes que nos aportan deben ser los suficientes para suplir nuestras necesidades. Ni más, ni menos.

Y si necesitamos perder peso deberemos conseguir un balance negativo de energía (kilocalorías) entre lo que comemos y lo que necesitamos. Pero sin que por ello nos falten nutrientes.

Para ello no restrinjas mucho lo que comas ya que no es bueno tener siempre hambre. Ten cuidado con reducir proteínas ya que puede afectar a tu masa muscular, cómo te explico en este enlace. Recuerda también que no deben faltarte verduras de todos los colores y 2 o 3 piezas de fruta.

Céntrate en cocinar con menos grasa y de calidad, como el aceite de oliva virgen y reduce los hidratos como el arroz, la pasta o el pan en función de la actividad física que tengas.

Haz tus menús diarios con alimentos de calidad con la ayuda de este video.

Pero sobre todo, reduce al máximo la cantidad de caprichos innecesarios que te hacen engordar sin aportarte nutrientes.