Hay muchos estudios que relacionan la falta de sueño con el exceso de peso. Y es que dormir bien y suficientes horas es fundamental para tu salud actual, para ganar años de forma saludable y para perder peso.

Por qué no dormir te impide perder peso

Hasta ahora se pensaba que las personas con insomnio o que duermen pocas horas tienden a tener más sobrepeso por sus malos hábitos dietéticos.

Sin embargo, nuevas investigaciones apuntan a que la mala calidad del sueño sería suficiente por sí misma, e independientemente de la dieta, para aumentar nuestro peso corporal.

De hecho, las personas que duermen mal tienen más probabilidad de padecer alteraciones metabólicas y trastornos hormonales como son la baja tolerancia al azúcar, resistencia a la insulina.

Además, el hecho de dormir mal provoca un aumento de las hormonas que aumentan el apetito – como la Ghrelina – o el estrés – como el cortisol- y hace que disminuyan hormonas como la leptina que nos hacen no tener hambre.

Todo esto contribuye a que las personas que duermen mal tengan más predisposición a coger peso.

Aunque las evidencias científicas nos indican lo importante que es dormir bien, vivimos en una sociedad en la que cada vez más personas duermen poco o tienen un sueño de mala calidad.

Estudios recientes relacionan las pocas horas de sueño con un mayor deterioro cognitivo. Lo ideal es dormir de 6 a 8 horas al día.

Y esta mala calidad del sueño podría estar debida en parte a nuestro estilo de vida.

 ¿Tu estilo de vida altera tu sueño y te impide dormir bien?

Por un lado, se está demostrando que la luz que emiten nuestros dispositivos electrónicos como teléfonos móviles, ordenadores, televisores y todos los dispositivos digitales que manejamos, puede ser responsable en parte de que cada vez nos cueste más dormir y de que la calidad de nuestro sueño sea peor.

La razón es que este tipo de luz, denominada luz azul, estimula una parte de nuestro cerebro alterando nuestros ritmos circadianos y la producción de sustancias fundamentales para dormir como la melatonina.

Actualmente, se recomienda cada vez más el uso de gafas con filtros protectores para esta luz para los niños y para las personas que trabajen muchas horas delante de aparatos digitales.

¿Sabes si duermes bien? Apnea del sueño no diagnosticada

Por otro lado, cada vez hay más personas con alteraciones del sueño no diagnosticadas, como puede ser la apnea del sueño.

Se cree que un 9% de las mujeres y hasta un 24% de los hombres podrían tener durante la noche al menos 5 o más episodios de parada respiratoria o de respiraciones menos profundas cada hora.

Esto además de alterar la calidad del sueño, contribuye a empeorar la salud. Y es que al dejar de respirar, se reduce drásticamente el oxígeno que llega a nuestro organismo.

La apnea del sueño es especialmente frecuente en las personas que roncan y en aquellas con obesidad.

En este último caso, el exceso de peso podría ser, por un lado, la causa de la mala calidad del sueño, que a su vez estaría dificultando de alguna manera la pérdida de peso.

Solo el adelgazamiento podía acabar con este círculo vicioso.