Las excusas que nuestra mente inventa para boicotear la pérdida de peso son infinitas. Sabemos que tenemos que perder peso, pero inventamos mil razones para posponer el momento de cuidarnos. Nuestro cerebro manda y nuestro cuerpo sufre.

Si te sobra peso y crees que no eres capaz de perderlo seguramente te verás reflejado en alguna de estas excusas:

No tengo fuerza de voluntad

Siempre que empiezas la dieta, lo haces bien los primeros días pero después acabas olvidándote de los buenos propósitos y te descontrolas por completo.

Solución

Si sabes que esto es lo que te pasa siempre, no le des tanta importancia. Si al 4º día comes más de lo que debes no te preocupes. Lo importante es que ya has tomado la decisión de cuidarte y aunque no lo estés haciendo del todo bien, es mejor que no hacer nada. No desistas en tu empeño e intenta analizar cómo reforzar tu voluntad.

Puedes usar trucos cómo ponerte una foto tuya en la nevera, puedes organizar mejor tus comidas diarias para que no pases más de tres horas sin comer y para que lo que te toca para comer sea más apetecible… Puedes hacer muchas cosas antes de darte por vencido. No uses más esta excusa, perder peso es posible y solo tú puedes hacerlo.

No tengo tiempo para comer bien

Como te falta tiempo para abarcar todo acabas comiendo lo primero que encuentras que por supuesto no siempre es lo más recomendable ni para tu peso ni para tu salud.

Solución

Si tu tiempo es limitado es muy importante que te organices tus menús con antelación. De esta manera puedes comprar todo lo necesario cuando vayas a la compra e incluso preparar y congelar algún plato en el momento que tengas tiempo. Organiza tu nevera y tu despensa para que en menos de 5 minutos puedas tener tu comida preparada.

No me gusta el ejercicio

Nunca has hecho ejercicio o cuando lo has hecho no has conseguido que te “enganche”.

Solución

El ejercicio es fundamental para todo el mundo y además te ayuda a quemar calorías. Aunque no te guste, debes verlo como algo imprescindible. Lo ideal es que reserves como mínimo 30 minutos cada día para hacer ejercicio. Si no eres muy deportista, te aconsejo que busques un gimnasio en el que puedas ir a clases colectivas o que te siga un monitor personal. Si alguien “tira” de ti es más fácil que te fuerces más.

No te autolimites. Todo el mundo puede hacer ejercicio. Se trata solo de adaptarlo a tus condiciones particulares.

No tengo tiempo para el ejercicio

No paras desde que te levantas hasta que te acuestas y crees que es imposible estirar más el día.

Solución

Se trata sobre todo de prioridades. Hasta que no te convenzas de que hacer deporte es fundamental para tu salud y para tu peso, no encontrarás el tiempo para hacerlo.

Reorganiza tus horarios y reserva un espacio diario, a ser posible, o cada dos días para realizar alguna actividad deportiva. Todo el mundo puede y debe sacar al menos 30 minutos al día o 3 horas a la semana para hacer ejercicio. Hay muchas personas que hacen deporte y que tienen una vida tan o más complicada que tú. Pregunta a la gente que conoces que hace deporte cómo se organiza. Verás como es posible.

Plantéatelo como una obligación para no faltar. Igual que si fuera un trabajo. En poco tiempo y sin darte cuenta lo habrás incorporado a tu rutina diaria.

No me gusta la comida sana

Nunca te ha gustado la fruta ni la verdura y sueltes comer lo que te apetece sin pensar si te viene bien o mal.

Solución

Por suerte, has decidido perder peso y la única manera que tienes de conseguirlo es comiendo mejor. No se trate de que de la noche a la mañana cambies por completo tu forma de comer. El paladar hay que educarlo.

Empieza por eliminar de tu dieta los alimentos más calóricos y menos nutritivos y sustitúyelos por otros más sanos. Con el tiempo ve introduciendo en forma de purés o de salsa diferentes verduras. No hace falta que tomes mucha cantidad. Solo que las pruebes. Poco a poco y sin darte cuenta tus gustos irán cambiando. Solo hace falta que lo intentes.

No tengo dinero para la comida sana

Asocias comer sano con gastar más y no crees que te lo puedas permitir.

Solución

Es evidente que hay muchos alimentos envasados o precocinados que son muy baratos. Pero también es verdad que su escaso precio es debido en la mayoría de los casos a la poca calidad del alimento. En esos casos el alimento equivalente de más calidad será más caro. Comparemos por ejemplo el tipo de carne con el que puede estar hecha una hamburguesa barata y una cara. Pero esto no quiere decir que para comer sano haya que gastar más.

Aunque vayas a la compra con tus menús organizados , aprovecha las ofertas que haya de productos frescos. Elige fruta y verdura de temporada y a ser posible de proximidad. No compres alimentos o refrescos innecesarios y fíjate en los descuentos de productos necesarios y no perecederos como pueden ser el aceite de oliva o las conservas. Si ves alguna oferta buena de algún alimento perecedero cómpralo y, si no lo vas a usar en esos días, congélalo.

Mi salud me impide adelgazar

Crees que tu exceso de peso se debe a alguna enfermedad o problemas con tu metabolismo.

Solución

Acude a tu médico a que te haga una revisión general. Él mismo te puede explicar que ninguna enfermedad engorda. Ni tu tiroides, ni los fármacos que tomas, ni cualquier otra patología son los responsables de un exceso de peso de más de 5 kilos. El sobrepeso es ya de por sí un problema de salud por lo que cuanto antes le pongas remedio, antes te encontrarás mejor.

Me veo bien así, no me importa el peso

Esta es quizás la excusa más frecuente y la más peligrosa ya que es difícil ponerle remedio a algo que no nos importa.

Ante todo, quiero decir que cuando hablamos de peso, hablamos siempre de salud. No se trata de adelgazar por motivos de estética. Y de hecho, es algo muy positivo que nos aceptemos como somos. Pero también es importante recordar que nuestro cuerpo no está diseñado para el exceso de peso.

Solución

Ante todo es importante que veas si estás en peso saludable y porqué es importante estar en este margen. A partir de ahí, piensa que aunque te encuentres muy bien con tus kilos de más, tu cuerpo te agradecerá que los pierdas, siempre que lo hagas de forma saludable. Es importante que te cuides y que te protejas de lo que te envejece prematuramente. Y el peso es una de las causas que más acelera la edad. No se trata de modas, se trata de tu salud.