Hoy voy a responder a la pregunta que más veces me hacéis. Estoy a dieta y no pierdo peso, ¿qué es lo que falla?

Es posible que no falle nada, simplemente puede que tengas que esforzarte un poquito más.

La respuesta la tienes en tu día a día. Si crees que “estás a dieta” y no pierdes peso, está claro que tu cuerpo está recibiendo exactamente las mismas calorías que necesita y que por lo tanto no está necesitando usar la energía que tienes almacenada en forma de grasa.

Y para que no te queden dudas, vamos a comentar los errores que solemos cometer cuando queremos perder peso.

Estoy comiendo sano y no pierdo peso

La comida sana no necesariamente nos hace perder peso

Es posible, que desde que has decidido cuidarte y perder peso, hayas cambiado tu forma de comer. Es muy probable, o al menos eso espero si sigues habitualmente este blog, que estés comiendo de forma más saludable. Si este es tu caso, te doy la enhorabuena ya que has dado el primer paso para ir mejorando tu salud.

Pero piensa, que mucha gente come habitualmente de forma saludable y ni pierde ni gana peso. Tu dieta puede ser muy sana pero no por ello significa que te falten calorías.

Por lo tanto, lo primero que debes hacer si no estás perdiendo peso es revisar lo que comes y pensar cómo puedes reducir el aporte calórico sin que a tu cuerpo le falten nutrientes.

Reducir las cantidades no siempre es suficiente para perder peso

Está claro que el exceso de peso se debe a un exceso de comida.

Mientras esto no nos quede claro no conseguiremos ponerle solución. Cuando engordamos es porque, por la razón que sea (mayor apetito por un tratamiento o por cambios hormonales, ansiedad, reposo, viaje, comidas fuera…),  nuestro cuerpo recibe durante un periodo de tiempo más comida de la que necesita. No estamos diseñados para perder energía y toda la que recibimos de sobra, la almacenamos en forma de grasa.

Por eso cuando queremos perder peso lo primero que hacemos es disminuir la cantidad de comida.

Es posible que hayas disminuido bastante lo que comías previamente, pero si no pierdes peso, no te engañes, o reduces las cantidades o te mueves más.

No se trata de contar calorías, si tu balanza no se mueve y piensas que estás haciendo la dieta bien, es posible que todavía puedes reducir un poco las cantidades de algunos alimentos. Como he dicho antes, la dieta puede que sea equilibrada y saludable, y puede que pases “hambre”, pero si no adelgazas deberás comer un poco menos.

No se trata de que reduzcas alimentos saludables y que tu cuerpo necesita como los vegetales o tu cantidad diaria de proteína, sino de que reduzcas la grasa con la que cocinas y las cantidades de hidratos que es posible que no quemes con tu actividad diaria. No es necesario que elimines los hidratos como el pan, el arroz o las patatas, pero sí que los tomes como acompañamiento y no como plato principal si ves que no estas perdiendo peso.

Y sobre todo, si quieres perder peso, evita aquellos productos ultraprocesados muy ricos en calorías y muy pobres en nutrientes y que seguramente serán los que te han hecho engordar. Me refiero a productos ultraprocesados como los refrescos, la bollería industrial, los preconizados…

No olvides que lo que para ti significa comer “normal” es lo que te ha llevado a coger peso. Muchas de las personas con sobrepeso, han ido acumulando kilos a base de comer más de lo que necesitan y a veces comer de forma equilibrada les parece poco. Puede que estés comiendo menos pero no lo suficientemente “poco” para que a tu cuerpo le falten calorías y necesite utilizar tu grasa acumulada. Con esto no quiero decir que dejes de comer, sino que reduzcas un poquito más las cantidades hasta que veas que la báscula se mueve.

Muévete más para perder peso

Por supuesto, en la pérdida de peso, además de la alimentación, influye y mucho el ejercicio que haces cada día. Siempre insisto en que el ejercicio es fundamental para la salud, independientemente del peso. Además, si te mueves más, perderás más peso. Pero si no cambias tus hábitos dietéticos es muy improbable que consigas tus objetivos.

de hecho, basar el adelgazamiento solo en comer menos, es una de las razones por la que la mayoría de las dietas fracasan. El hombre lleva miles de años luchando por sobrevivir buscando comida por lo que tener fuerza de voluntad para comer poco no es siempre fácil.

Además, si a tu cuerpo lo acostumbras a comer muy poco, cada vez te será más difícil perder peso porque tu organismo se acostumbrará a gastar menos.

Por eso, para perder peso lo ideal es comer sano, reducir algo la cantidad, pero sobre todo, compaginarlo con ejercicio.

Y es que intentar perder peso solo a base de reducir cantidad acaba siendo muy duro. El ejercicio te permite obtener resultados sin pasar tanto hambre. Te hace sentir mejor,  y te ayuda a perder peso, ¿qué mas podemos pedir?

Que la motivación no decaiga

Es fundamental que tengas claro que no estás perdiendo peso por estética sino por salud. La salud es lo más valioso que tienes. Recuerda que tu cuerpo no tolera bien el exceso de peso.

No centres tus objetivos solo en el peso. Recuerda que estás mejorando tu salud y tu calidad de vida. Repítete cada mañana los motivos por los que tienes que perder peso. No lo olvides que con el peso, querer es poder.

Ya lo sabes, todo el mundo puede perder peso, y TU TAMBIÉN.