Si has vuelto de vacaciones y te falta energía y además has engordado algunos kilos o simplemente sabes que no te has cuidado ni con la dieta ni con el ejercicio, sigue estos consejos para adelgazar e iniciar el curso con energía y salud.

Recuerda que el exceso de peso no es solo cuestión de estética, sino también de salud. La obesidad por ejemplo empeora el pronóstico en caso de tener la COVID-19 y predispone a padecer enfermedades físicas y mentales.

Si te sobra peso, no creas que eres una excepción ya que solo en España, 1 de cada dos adultos padecen sobrepeso y 2 de cada 10 padecen obesidad. Lo importante es que no tires la toalla y que te cuides.

Recupera la energía, ponte en forma y pierde los kilos que has cogido en vacaciones con estos consejos.

No te “pongas” a dieta 

Aunque en verano hayas comido mal o más de la cuenta, no puedes pretender dejar a tu cuerpo sin alimentos. Necesitas energía para vivir y para afrontar cada día con vitalidad.

En vez de “ponerte” a dieta empieza por eliminar todos aquellos productos de los que has abusado en vacaciones y que en general te aportan pocos nutrientes y muchas calorías como son los helados industriales, los aperitivos salados, los refrescos, las bebidas alcohólicas o los dulces.

Organiza tus menús

Prepárate menús saludables y apetecibles sin contar las calorías. Verás como al cabo de unos días tu apetito se va reduciendo, y, si quieres perder peso, será el momento de reducir un poco las cantidades.

Ajusta las cantidades de comida al ejercicio que realices y ve controlando el peso cada semana.

No te líes con los menús, sigue una dieta mediterránea tradicional, rica en alimentos de origen vegetal tales como las verduras, frutas, frutos secos, cereales como el arroz, la patata o el pan a ser posibles integrales, legumbres y aceite de oliva virgen extra.

Sigue una rutina

Si comes algo cada 3 horas evitas que los niveles de azúcar disminuyan en tu organismo y así tu cerebro no te recuerda que tienes hambre. Comer 5 veces al día te puede ayudar a evitar los ataques de ansiedad.

Pero recuerda que el número de comidas no es lo que importa para perder peso. Te debes organizar los horarios en base a tus preferencias y tus necesidades. Se trata de que a lo largo del día comas lo que necesitas. Los horarios y los tiempos los marcas tú. Pero por si te hace falta, te doy unas ideas.

El desayuno es de gran importancia. Un buen desayuno puede incluir: lácteos, cereales, algo de proteína (frutos secos, jamón, huevo…) y fruta o zumo natural.

La media mañana y la merienda será una pequeña ingesta que no debe ser más de 200 kcal. Puede ser una fruta, o un yogur desnatado, café con tostada o barrita de cereales, frutos secos, un pequeño bocadillo de jamón…

En el almuerzo intenta incorporar los diferentes grupos de alimentos para respetar el triángulo saludable. Podrá estar compuesto de una buena ración de verdura, algo de proteína animal (carne, pescado o huevo) o vegetal (legumbres, quinoa…) y la ración de hidratos (pan, arroz, pasta, patatas) según el ejercicio que hagas habitualmente. Como bebida es mejor consumir agua.

En la cena debemos consumir alimentos fáciles de digerir tales como ensaladas o verduras cocidas, sopas, pescados… y así evitar una digestión dificil y que por lo tanto se vea perjudicado nuestro sueño durante la noche.

No te olvides del deporte

Si durante el verano no has mantenido tu rutina habitual de ejercicio, no pretendas hacer en una semana todo lo que no has hecho en un mes.

Empieza poco a poco el ejercicio sin pensar en lo que quemas. Intenta que sea para ti algo entretenido y que te ayude a relajarte. El ejercicio libera sustancias que te hacen sentir mejor y además mejora el rendimiento de tu cerebro. Esto te ayudará a combatir el estrés postvacacional.

Cuando ya lleves unos días de entrenamiento podrás ir aumentando la intensidad y así quemar más calorías.

Si hasta ahora no has hecho nunca ejercicio te propongo que empieces por algunos ejercicios sencillos. Lo recomendable para tu salud es un mínimo de 30 minutos de ejercicio al día o 3 horas por semana.

Recupera tus horarios

Lo que más va a agradecer tu cuerpo, además de una dieta sana y algo de ejercicio, es una rutina de horarios. Intenta volver a tus horarios de comidas habituales y dale a tu cuerpo el descanso que necesita. Ya tendrás tiempo de ir organizando todo a lo largo de este mes. No intentes hacerlo todo en una semana.

Y sobre todo, duerme las horas que puedas e intenta que no sean menos de 6 o 7 por noche.