El otoño es tiempo de castañas y mucha gente las evita por temor a engordar. Sin embargo, la castaña es un fruto seco muy saludable y nutritivo.

Te comparto a continuación 5 motivos para comer castañas,

Beneficios de comer castañas

Las castañas son menos calóricas que otros frutos secos

Esto se debe a que tienen menos cantidad de grasa que otros frutos secos como las almendras o las nueces, que te aportan el doble o más.

Calorías de las castañas

100 gr de castañas aportan unas 200 kcal por cada 100 gr.

¿La castaña asada tiene más calorías?

Ten en cuenta que su aporte calórico es más elevado al tostarlas o asarlas, alcanzando las 237-240 kcal/100 gr.

Esto sucede porque al calentarlas pierden su contenido en agua y esto hace que se concentren sus nutrientes.

Consulta aquí como hacer unas deliciosas castañas asadas con tomillo

Aportan hidratos de carbono complejos

La castaña te aporta sobre todo carbohidratos, pero al ser complejos tardan más en digerirse y sacian más. Son recomendables, por lo tanto, también para personas con diabetes o en dietas de adelgazamiento.

Son ricas en fibra

Se recomienda que se consuman cada día unos 30 gr de fibra.
100 gr de castañas te aportan unos 8 gr de fibra (similar a la que te aportan 100 gr de naranja).

Un adecuado aporte de fibra te ayuda a controlar tus niveles de colesterol, evita el estreñimiento y previene cánceres muy frecuentes en nuestros días como es el cáncer de colon.

Las castañas son ricas en vitamina C

100 gr de castañas te aportan casi la misma cantidad de vitamina C que 100 gr de naranja, lo que te puede ayudar a mejorar los síntomas catarrales tan frecuentes en esta época. La razón es que la vitamina C no previene los resfriados, pero sí que parece que ayuda a que te recuperes en algo menos de tiempo.

También son ricas en minerales como fósforo, calcio, hierro, zinc, magnesio y compuestos fenólicos con propiedades antioxidantes, por lo que se convierten en un alimento ideal para enriquecer tu dieta.

Te aportan energía

Al ser ricas en hidratos de carbono complejos son ideales como tentempié a media mañana y a media tarde y están especialmente indicadas para antes o después de realizar ejercicio.

Cómo elegir y conservar las castañas

La castaña empieza a verse en el mercado en otoño, aunque se pueden conservar fácilmente hasta el invierno.

Al elegirlas, opta por aquellas que tienen una corteza brillante, libre de manchas y cortes, porque esto es señal externa de la calidad de la castaña.

Para que te mantengan en buen estado guárdalas en un lugar fresco y seco, a ser posible en la nevera, hasta el momento de su consumo o utilización. Y recuerda dejarlas fuera de las bolsas de plástico que las pueden hacer enmohecer.

Si quieres conservarlas por más tiempo (hasta 6 meses) puedes congelarlas, aunque ten en cuenta que, debido a que contienen almidón, su textura al descongelarlas no será la de una castaña fresca.

Si te gustan, no dejes de comer castañas

Si te gustan las castañas, no dejes de comerlas. Tan solo, si no quieres coger peso, intenta no sobrepasar los 50 gr por ración (unas 3 o 4 castañas).