En todas las casas en las que hay niños o gente que haga deporte debería haber un buen bote de granola siempre. Es un alimento nutritivo, energético e ideal para desayunos o tentempiés, que sustituye a los cereales que nos venden ultraprocesados y con tanto azúcar.

La granola es un plato que se prepara desde hace casi 200 años, con cereales y frutos secos. Es un alimento muy sano ya que te aporta energía, grasa saludable como omega 3, fibra y vitaminas.

Es un alimento ideal para los niños, para los ancianos y para los deportistas por su alto aporte energético. Además, el consumo de un puñado de frutos secos diarios es una de las recomendaciones dietéticas que se repiten por sus efectos beneficiosos sobre la salud.

Es un alimento apto para veganos y personas intolerantes al gluten. Solo tienes que elegir para tu granola una avena libre de gluten.

Además el boniato o la batata le aporta un extra de fibra y vitaminas que junto con su sabor dulce, da a esta granola un toque exquisito

Un buen puñado de granola con un yogur o kefir y una cucharada de cacao soluble puede ser un tentempié saludable para niños y adultos.

Y es que a una receta la hacen saludable sus ingredientes.

Tres cucharadas soperas de esta granola (unos 20 gr) te aportan unas 150 Kcal.

Ingredientes granola

Ingredientes para unos 4 tarros (1/2 Kg)

  • 200 gr de copos de avena
  • 200 gr de batata ya pelada y troceada
  • 150 gr de frutos secos variados y troceados. Yo he puesto pipas, avellanas, piñones y almendras
  • Una pizca de sal
  • 5 dátiles o 2 cucharadas de panela o azúcar
  • 50 ml de aceite de oliva virgen
  • Una cucharadita de canela en polvo

Preparación

Se asa la batata en el micro en un recipiente tapado a máxima potencia unos 4 min o hasta que esté blandita. Se bate con una batidora con el aceite hasta consistencia puré.

Se mezclan todos los ingredientes secos, se añade el puré. Se mezcla bien todo.

Se pone todo en una bandeja de horno bien extendido.

Se mete al horno a 200ºC o 160 si es con ventilador y se deja unos 25 min, removiendo la mezcla a mitad del tiempo de cocción.

Cuando acabe, deja enfriar y guarda en un tarro o en un tupperware.

Se suele mantener crujiente unos 7 días aunque seguramente os la acabaréis antes

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