Cuando una persona tiene sobrepeso, si no le pone remedio, estos kilos pueden convertirse en un problema de salud. No importa si la motivación que encuentra para estar delgada es estética, porque igualmente estará cuidando su salud.

Una vez alcanzado el peso saludable o peso ideal es cuando seguir perdiendo peso por verse delgada sólo tiene que ver con la imagen. ¿Esto es recomendable o beneficioso? La respuesta es sí, pero dentro de ciertos márgenes.

Los cánones de belleza femenina han ido variando a lo largo del tiempo y ser delgada para adaptarse a esos cánones puede hacer que una mujer se sienta mejor consigo misma. La autoestima es importante y beneficiosa para las personas, y si aumentarla no supone un perjuicio para la salud, es lógico e incluso recomendable que se intente mejorar el aspecto físico.

Pero la clave está en que no suponga un perjuicio para la salud. Esto es de lo que voy a hablar en esta entrada.

Para estar delgada es importante que conozcas tu peso saludable

Calcula tu peso saludable. Si no sabes cómo calcularlo, aquí tienes esta calculadora de peso saludable que lo hará por ti. Verás que el resultado no es un número, sino un rango de peso. Esos son los márgenes de peso de los que te hablaba al principio.

Si por ejemplo mides 160 centímetros, tu peso saludable estará entre 50-66 kilos. Dentro de ese rango de nada menos que 16 kilos hay muchas versiones de ti misma que puedes mostrar al mundo y todas ellas saludables.

Repito, cualquier peso dentro del rango de tu peso saludable te mantendrá sana, así que si el estar delgada te hace sentir mejor, ¡adelante!

Estar más delgada no es fácil si no te sobran kilos

Estar más delgada si no te sobran kilos no es tan fácil ya que tu cuerpo intenta defenderse de una pérdida excesiva.

Una vez decidido que quieres acercarte más al límite mínimo de tu peso saludable tienes que tener en cuenta varias cosas.

Lo primero es que te va a costar más perder peso. Como tantas veces he repetido, perder peso es más fácil cuando te sobran muchos kilos. En tu caso no te sobran y por eso será más difícil.

Debido a lo anterior vas a poner a prueba tu voluntad y tu paciencia y eso te puede llevar a dos errores muy comunes.

Muchas personas que pierden la paciencia porque no ven los resultados que desean caen en la trampa de los trucos para perder peso rápido y eso puede ser peligroso cuando quieres estar más delgada.

Por otro lado, si fuerzas demasiado tu voluntad siempre existe la posibilidad de que ésta se rompa y termines por rendirte y engordar más allá de tu peso máximo. Tienes que tener muy claro por qué fallan las dietas.

Perder peso y perder grasa no es lo mismo

Es muy importante que tengas en cuenta este punto porque si no, puedes caer en errores frecuentes que con el tiempo pagas caros: se puede bajar peso perdiendo líquido, grasa, músculo e incluso densidad ósea.

Si sólo atiendes a la báscula a la hora de medir tus progresos puedes estar cometiendo un error que repercutirá negativamente en tu salud.

Piensa que lo que te interesa es ganar músculo. Es posible que si estás haciendo ejercicio, peses más aunque en realidad hayas adelgazado. Por el contrario, una dieta demasiado restrictiva puede hacer que pierdas peso a costa de perder masa muscular, esto empeorará tu salud y tu metabolismo y te puede acarrear problemas a largo plazo.

Además, estar demasiado pendiente de la báscula te puede llevar a la confusión y la frustración porque el peso de alguien sufre variaciones significativas incluso dentro del mismo día. Estas variaciones se deben a multitud de factores: lo que hayas bebido o comido, lo que hayas orinado, si tienes la regla, ciertas patologías o incluso el ejercicio que hayas hecho el día anterior.

En resumen, tienes que tener muy claro que tu objetivo no es solo la báscula, que no distingue entre la pérdida grasa, de músculo o de líquidos, sino contentarte a ti misma y no perder la salud. Si con la medición de pliegues cutáneos o simplemente comprobando que bajas de talla ves que estás consiguiendo tu objetivo, puedes olvidarte de lo que diga la báscula.

La importancia del deporte para perder esos últimos kilos y mantener el peso ideal

En este blog ya te he hablado muchas veces de las ventajas del ejercicio físico y su gran importancia a la hora de seguir una dieta y llevar una vida saludable. En tu caso, teniendo en cuenta que no te sobran kilos y que te va a costar más perder peso, la importancia del deporte para tu dieta y para tu salud aumenta.

Incrementando la cantidad de ejercicio que haces al día evitarás tener que restringir demasiado tu dieta gracias al mayor gasto calórico que supondrá y no caer en la trampa de las dietas milagrosas o peligrosas.

Otro gran beneficio que te dará el deporte, es asegurarte que bajas de peso sin perder músculo, algo muy importante como ya te comenté antes.

Por último, como tu objetivo es verte mejor el ejercicio te ayudará a conseguirlo porque un cuerpo tonificado siempre encajará mejor en los cánones estéticos.

Controla los límites

Como viste a la hora de calcular tu peso saludable, existen unos máximos y unos mínimos, y tan peligroso puede ser estar por encima del máximo como por debajo del mínimo.

Ha habido épocas en la que el canon estético del momento ha sido la extrema delgadez, incluso hay ciertos entornos en los que esa extrema delgadez siempre ha estado vigente.

Debido a esto, los trastornos de la conducta alimentaria (anorexia y bulimia) se han convertido en una plaga que está afectando a multitud de personas en países desarrollados. Quieren estar muy delgadas.

Como te dije al principio, aproximarte al mínimo de tu peso saludable por una cuestión de estética y autoestima puede ser beneficioso, pero querer bajar de ese mínimo saludable no es beneficioso sino perjudicial para tu salud y puede poner en peligro tu vida.

Si has llegado al mínimo de tu peso saludable y aun así no te sientes a gusto con tu imagen te recomiendo encarecidamente que consultes con tu pediatra, médico de familia, especialista en nutrición o cualquier otro profesional capaz de ayudarte con el problema. La detección precoz en estos casos es clave a la hora del tratamiento.

Por desgracia muchos afectados por este problema no son conscientes de su gravedad e intentan ocultarlo. Si este no es tu caso pero conoces a alguien que sospechas que lo tiene, también te pido que informes a quien sea necesario para que se tomen medidas. Si lo haces, estarás ayudando a esa persona y de alguna manera, estarás colaborando para acabar con esta plaga que afecta a tanta gente.