Es posible que te sobre algo de peso, o que hayas notado que con los años tu cuerpo está cambiando y parece que toda la grasa se deposita en el abdomen. Otras personas notan con frecuencia la barriga hinchada.

En general, las personas que notan esta hinchazón la suelen describir muy bien. Cuentan como su tripa «aumenta» a lo largo del día, comparándolo incluso con la tripa del embarazo. Otras personas, simplemente no se encuentran bien y lo achacan a una retención de líquidos.

En la actualidad se oye hablar con frecuencia de trastornos relacionados con nuestras «tripas» como colon irritable, síndrome del intestino irritable y cada vez conocemos más personas que sufren diversas intolerancias u otras enfermedades del aparato digestivo. Veamos a qué pueden deberse.

Barriga hinchada y gases

Los gases en el intestino son el resultado de un problema con la digestión de los alimentos, lo que hace que aumenten los gases  que producen las bacterias intestinales. Esta hinchazón por gases intestinales produce malestar, discomfort e incluso dolor abdominal.

Las causas de la hinchazón abdominal son muchas y no todas tienen la misma solución, por lo que es importante que acudas al médico para tener un diagnóstico adecuado.

Barriga hinchada: Sus causas

Las causas más frecuentes de hinchazón abdominal son:

Malos hábitos de comida

La causa más común de un vientre hinchado es el abuso en nuestra dieta de comida bebidas carbonatadas y comida ultraprocesada con alto contenido en grasas y azúcares que hace que nuestras bacterias intestinales, nuestras digestiones y nuestro tránsito intestinal se vean afectados. 

Los malos hábitos dietéticos son en parte responsables del aumento de caso de colon irritable y otras patologías del aparato digestivo que se engloban dentro del síndrome de intestino irritable.

Además, con frecuencia comemos con prisa y sin masticar adecuadamente. Incluso hay personas que tragan aire aire, por lo que no podemos ignorar que la ansiedad es un agravante importante de este problema.

Malabsorción de algún azúcar

El hecho de no digerir bien azúcares como la lactosa (en intolerantes a la lactosa), la fructosa o los  FODMAP (Fermentable Oligosacáridos Disacáridos Monosacáridos y Polioles) como el sorbitol, hace que no seamos capaces de digerir adecuadamente los alimentos que los contienen y, como resultado, se produzca una hinchazón abdominal.

En cada caso, será necesario ver si la intolerancia es definitiva o temporal y si con una dieta baja en azúcar que la provoca, podemos revertirla en el tiempo.

Sobrecrecimiento bacteriano o SIBO

Se considera que existe sobrecrecimiento bacteriano cuando existe un exceso de bacterias en nuestro aparato digestivo, concretamente en el intestino delgado proximal.

Las manifestaciones más frecuentes son entre otras, hinchazón abdominal y sensación de barriga hinchada, flatulencias, eructos, alteraciones en el ritmo intestinal, acidez…

Las causas pueden ser múltiples y su diagnóstico se hace mediante un test de aliento con lactulosa o glucosa.

Si se confirma que existe sobrecrecimiento bacteriano se debe iniciar un tratamiento con antibióticos y una dieta baja en FODMAP.

Intolerancia alimentaria y barriga hinchada

Intolerancia o sensibilidad al gluten

Tanto la intolerancia como la sensibilidad al gluten no celiaca, pueden provocar una barriga hinchada al tomar productos con gluten. La celiaquía y la intolerancia al gluten son dos entidades distintas y ambas deben ser diagnosticadas adecuadamente antes de decidir eliminar el gluten.

Intolerancia a la histamina

Aunque se relaciona más con migrañas, eczemas y con otros problemas digestivos, el exceso de histamina en tu cuerpo puede también ser responsable de que tu tripa esté hinchada.

Los niveles pueden estar elevados por exceso de alimentos ricos en histamina o por un bloqueo de la enzima Dao, que es la responsable de metaforizar la histamina. Puedes leer más sobre el tema en este post

Las causas de una tripa hinchada o un abdomen distendido pueden ser múltiples. Las alteraciones de nuestra flora intestinal pueden hacer que nos sintamos hinchados y que notemos una sensación de retención de líquidos cuando en realidad pueden ser gases. Por ello, lo más importante es ponerse en manos de profesionales para hacer un diagnóstico adecuado y un correcto tratamiento. 

Y en caso de necesitar una dieta específica es importante que esta tenga un seguimiento adecuado por nutricionistas especializados.

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