La vitamina D es una de las vitaminas de las que más se habla últimamente, aunque poca gente conoce por qué es tan importante para la salud.

Si quieres saber más sobre ella, no dejes de leer este artículo.

Qué es la vitamina D

La vitamina D es uno de los principales reguladores de la expresión génica en el organismo humano. Está implicada en múltiples funciones de nuestro cuerpo, ya que regula la expresión de más de mil genes.

Es también un potente regulador epigenético. Es decir, que de ella dependen que algunos genes “se activen” o no. Esto quiere decir que de de ella depende en parte nuestra susceptibilidad a padecer o no enfermedades y a sentirnos mejor o peor.

Curiosamente, más que una vitamina, se la empieza a considerar una hormona porque viaja por la sangre unida a proteínas para cumplir sus funciones en diversas partes del cuerpo.

Funciones de la vitamina D

¿Qué funciones cumple esta vitamins nuestro organismo?

La vitamina D regula el metabolismo del calcio

Regula los genes que hacen que en el intestino se absorba más o menos calcio.

Regula además los genes que hacen que se pierda más o menos calcio por la orina y los genes que controlan que se obtenga o se deposite más o menos calcio del hueso.

El efecto neuroprotector de la vitamina D

La vitamina D puede entrar en el cerebro a través del sistema hemato encefálico y también sintetizarse en él.

Se sabe que interviene en la comunicación entre neuronas o sinapsis, y también en la formación de neurotransmisores.

Además, interviene en los procesos de oxidación protegiéndonos del daño neuronal y previniendo el deterioro cognitivo y la demencia senil.

Además, interviene en el aprendizaje y en la memoria, y también en el control de las emociones y en el control del comportamiento social. Niveles adecuados de esta vitaminate ayudan a sentirte mejor.

De hecho, se han relacionado los valores bajos con esta vitamina con la depresión.

Se estudia la relación cada vez más evidente de esta vitamina con enfermedades como el autismo o la esquizofrenia.

Prevención frente al cáncer

La vitamina D podría tener un efecto protector sobre algunos tipo de cáncer porque interviene en varias funciones celulares de gran relevancia.

Por un lado regula la actividad proliferativa de las células. Es decir que controla de alguna manera la multiplicación celular, responsable del crecimiento de los tumores.

Y por otro interviene también en la muerte o apoptósis celular que es un método de defensa de nuestro organismo para deshacerse de células innecesarias o anormales. El proceso de apoptosis puede estar bloqueado en las células cancerosas.

Refuerza tu sistema inmunitario

Niveles adecuados de vitamina D contribuyen una mejor respuesta de nuestro cuerpo frente a agentes patógenos o nocivos como virus o bacterias. De ahí que durante la pandemia del COVID 19 hayamos oido hablar tanto de esta vitamina.

Además, ayuda a frenar la replicación de virus como el Sars 19 o de otros patógenos incrementando la actividad de células “defensivas” como monocitos y macrófagos y aumentando la síntesis de sustancias o péptidos con efecto antimicrobiano.

Previene enfermedades metabólicas

Esta vitamina está relacionada con funciones tan importantes para la salud y para nuestro metabolismo como la formación de células grasas o adipocitos, el metabolismo de la insulina o los niveles de tensión arterial.

La vitamina D podría contribuir a una disminución del tejido graso y de la circunferencia abdominal.

Por todo ello se consider que esta vitamina puede ejercer un efecto beneficioso en el tratamiento de enfermedades metabólicas tan frecuentes en nuestra sociedad, como el exceso de colesterol, la resistencia a la insulina y la diabetes, la obesidad y la hipertensión.

Vitamina D y hormonas sexuales

La vitamina D interviene en la síntesis de hormonas sexuales. Su déficit se ha asociado a valores bajos de testosterona en los hombres y a una disminución de la fertilidad por una bajada en el número de espermatozoides y por menor movilidad.

Los valores bajos de esta vitamina se han relacionado también con menor apetito sexual tanto en mujeres como en hombres.

Prevención del envejecimiento gracias a la vitamina D

Las personas con niveles óptimos de esta vitamina podrían envejecer más lentamente.

En los extremos de nuestros cromosomas están los telómeros que se van acortando a lo largo de la vida. Cuanto más rápido sea este acortamiento, más rápidamente envejecemos.

Se ha visto que esta vitamina ayuda a retrasar el acortamiento de estos telómero, por lo que previene el envejecimiento. Las diferencias pueden ser incluso de 5 años en función de los valores de vitamina D.

Por otro lado, contribuye a frenar la pérdida de masa muscular o sarcopenia típica de la edad. Bajos niveles de esta vitamina se relacionan con menor masa muscular que conlleva una mayor fragilidad y menor calidad de vida.

Personas de riesgo por bajos niveles de vitamina D

El 70% de la población europea tiene déficit de vitamina D. 

Es más probable que los niveles de vitamina D estén bajos en:

  • En personas de piel oscura
  • En los fumadores
  • El personas con exceso de peso: Al ser lipososluble esta vitamina, las personas con más grasa necesitan mayores niveles de vitamina porque ésta se acumula en la grasa.
  • Los ancianos producen 30% menos de esta vitamina
  • Las personas que pasan mucho tiempo en sitios cerrados.
  • Personas con malabsorción intestinal: enfermedad de chron, intolerancia al gluten, cirugía bariátrica, síndrome de intestino irritable…
  • Aquellas personas que siguen una dieta desequilibrada.

Cómo prevenir el deficit de vitamina D

Exposición al sol

La acción del sol en la piel produce “vitamina D inactiva” que se transforma en “activa” en diversas partes de nuestro organismo.

10 a 15 min al sol diarios son suficientes. Debe ser sin protección porque el protector bloqueaba producción de vitamina, por lo que será necesario en verano elegir las horas de sol menos fuerte.

Dieta equilibrada

En la que no falten alimentos ricos en esta vitamina como la leche, el queso o la mantequilla, el pescado preferentemente azul o los huevos.

También son fuente de vitamina D las setas y champiñones expuestos al sol y algunas bebidas vegetales o cereales enriquecidos en esta vitamina.

Aún así, es importante recordar que solo el 20% de la vitamina D de nuestro cuerpo proviene de la dieta.

Suplementos

En los casos en los que sea necesario, tu médico te prescribirá suplementos de vitamina D que te ayuden a alcanzar valores óptimos de esta vitamina.

La única manera de controlar tus valores de vitamina D es a través de un análisis de sangre.