Hoy os propongo esta receta de pizza que está muy rica y que es apta para celiacos ya que sustituye la harina de trigo por coliflor.

Al no llevar harina, esta pizza aporte muy pocas calorías y pueda ser una alternativa estupenda también para quien quiera perder peso. De hecho, esta receta me la dio una de mis pacientes que lleva perdidos más de 20 kilos.

Es muy fácil de preparar y en menos de media hora la puedes tener lista.

Ingredientes para 4 personas

  • Una coliflor mediana
  • Un huevo
  • Media taza de queso rallado (yo suelo usar queso parmesano o queso manchego semicurado)
  • Una taza de tomate frito (casero a ser posible)
  • Una mozzarella fresca o queso rallado para pizza
  • Un poco de orégano
  • Unas hojas de albahaca

Elaboración

Con la ayuda de un rallador, ralla la coliflor. Se puede también triturar con la thermomix (20 segundos a velocidad 5) o con otra trituradora eléctrica.

Para que la masa quede más crujiente, te recomiendo envolver la coliflor ya rallada en un paño de cocina y enrollarlo bien para que escurra al máximo el agua que lleva.

En un recipiente mezclas la coliflor rallada y escurrida, con un huevo, con el queso rallado y añades un poco de sal. Le puedes añadir también si quieres un poco de orégano. Lo mezclas todo bien.

Con esta masa haces sobre la bandeja que vayas a usar para el horno, la base de la pizza poniendo debajo una hoja de papel vegetal.

Metes la base en el horno precalentado a 225ºC durante 15 a 20 minutos.

Pasado este tiempo sacas la base de la pizza y pones por encima el tomate frito, la mozzarella cortada en trocitos o el queso que hayas elegido, un poco de orégano y unas hojas de albahaca.

Vuelves a meter en el horno para gratinar otros 5 minutos.

Aclaraciones

Con estos ingredientes, cada porción de pizza no te porta más de 200 kcalorías y sin embargo es rica en vitaminas, antioxidantes y calcio.

Si quieres, puedes añadir por encima otros ingredientes como champiñones, pimientos, espinacas…

Si además quieres tomarla de plato único puedes añadir alimentos proteicos como atún de lata, jamón serrano o cocido o pechuga de pollo previamente hecha a la plancha.