Se ha demostrado claramente que el exceso de peso acorta la vida porque aumenta la probabilidad de padecer múltiples enfermedades como diabetes, hipertensión, cáncer, hipercolesterolemia…Las personas con obesidad tienen además más probabilidad de tener problemas cardiovasculares y de morir tras un infarto.

Pues bien, diferentes estudios han demostrado que las personas con sobrepeso u obesidad que no padecen otras enfermedades metabólicas como  hipertensión, diabetes o hipercolesterolemia, no tienen un riesgo mayor que las personas sin sobrepeso de padecer una enfermedad cardiaca.

El último estudio ha sido presentado recientemente por los Dres. Andersen y Schmiegelow y ha sido realizado en Dinamarca con más de 250.000 mujeres seguidas a lo largo de 5 años. Ya se habían realizado previamente otros estudios similares en hombres con resultados similares, es decir que una persona con sobrepeso u obesidad, pero sin otras enfermedades asociadas tiene las mismas posibilidades de tener un infarto o de no tenerlo que una persona con un peso saludable.

Es cierto, por otra parte, que las personas con obesidad tienen al menos 7 veces más probabilidad de acabar padeciendo una enfermedad metabólica que aquellas personas sin sobrepeso. Una vez que desarrollan cualquiera de estas enfermedades (diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia…) su riesgo cardiovascular aumenta de forma alarmante. Esto abre una ventana de esperanza a las personas con sobrepeso dándoles una oportunidad de perder peso antes de que desarrollen una enfermedad metabólica con el consecuente aumento de riesgo cardiovascular.