Hoy quiero cometar con vosotros los últimos estudios sobre la relación entre estilo de vida y Covid-19.

Y es que esta pandemia del Covid-19 ha puesto en evidencia lo importante que es la salud y lo vulnerables que podemos ser las personas ante agentes tan pequeños como un virus.

Parece que este virus va a seguir viviendo entre nosotros y por ello se hace de vital importancia el tan conocido dicho de que más vale prevenir que curar.

Normas básicas para prevenir contagios de Covid-19

Distancia social

Todos sabemos ya lo importante que es mantener una distancia adecuada de al menos 1,5 o 2 metros entre las personas para evitar que el virus entre en nuestras vias respiratorias a través de las gotículas que expulsamos al hablar , al toser o al estornudar. Nunca olvides esta norma para prevenir contagios de Covid-19, es la más importante.

Mascarilla

Como no siempre es posible respetar estas distancias, es fundamental el uso adecuado de mascarillas. Y decimos adecuado porque las mascarillas deben estar homologadas para que estemos seguros que cumplen su función, no deben usarse de forma indefinida y deben estar bien colocadas para proteger la entrada a nuestras vías aéreas.

Es decir, para prevenir contagios de Covid-19 no debemos usar la mascarilla porque nos obligan sino que debemos usarla porque nos protege. La Organización Mundial de la Salud ha publicado estos consejos que pueden serte de utilidad.

Lavado de manos

Lavarse bien las manos puede ser una de las medidas más efectivas y baratas para prevenir contagios de Covid-19. Y es que, a través de las manos podemos contagiarnos si nos tocamos la cara tras haber estado en contacto con el virus.

Por eso, es importante tener siempre las manos limpias antes de acercarlas a la cara para comer, para rascarnos los ojos o para cualquier gesto que pueda facilitar que el virus entre en nuestro organismo a través de la garganta, nariz u ojos.

Para ello es importante lavarse bien las manos con agua y jabón o con hidrogel, para no contagiarnos y para evitar la contaminación de lo que vayamos a tocar.

Pero además de estas tres medidas básicas, tras meses de pandemia, ya han sido publicados muchos estudios científicos en los que se demuestra la importancia de un buen estilo de vida para mejorar nuestra respuesta ante la infección del virus.

Relación entre estilo de vida y Covid-19

Obesidad y sobrepeso

En un estudio de julio de 2020 se ha demostrado que el 42% de las personas que han pasado la enfermedad con síntomas graves o que han fallecido tenían obesidad.

Además, enfermedades más frecuentes en personas con sobrepeso como la hipertensión arterial, la diabetes o las enfermedades cardiovasculares han tenido una especial relevancia en la gravedad o fatalidad de la infección.

Padecer estas enfermedades ha sido un factor de riesgo mayor que padecer enfermedades respiratorias previas.

Esto nos indica la importancia que tiene el peso y el índice de masa corporal, ante un posible contagio por Covid-19. Y es que la obesidad no es una cuestión de estética sino de salud porque el exceso de kilos afecta a tu estado metabólico y tu sistema respiratorio. Ambos fundamentales para protegerte del Covid.

Por otro lado, hay estudios que apuntan a que el tejido graso puede contribuir a una peor respuesta del tejido pulmonar ante la infección por Covid y una mayor predisposición a fibrosis pulmonar, siendo ésta una de las causas más frecuente de muerte y de secuelas por Covid 19.

Todo lo comentado nos demuestra la relación entre estilo de vida y Covid-19. Por ello si te sobra peso, es importante que lo pierdas. Pero no de cualquier manera, sino con una dieta sana, equilibrada y abundante en antioxidantes que te protegerán desde el primer momento.

El ejercicio físico ayuda a para prevenir contagios de Covid-19

La práctica de ejercicio físico mejora tu sistema inmunitario y por lo tanto te ayuda a protegerte ante una infección por Covid-19.

Esta mejora se produce por dos razones:

Por un lado, el ejercicio hace que aumente el gasto de energía, por lo que ayuda a prevenir el aumento de tamaño de las células grasas, es decir impide que aumentes de peso. Y en caso de existir sobrepeso, ayuda a que el tamaño de tus células de grasa (adipocitos), disminuya. Esto tiene un efecto antiinflamatorio inmediato. Y bajando la inflamación, mejoran las defensas.

Por otro lado, la práctica de actividad física hace que se liberen desde el primer momento sustancias antiinflamatorias, mejorando así directamente tu sistema inmunitario.

Actualmente sabemos que todo aquello que produce inflamación en nuestro cuerpo, disminuye tus defensas. Es por eso por lo que factores como la obesidad, el tabaco, el cansancio…producen un estado inflamatorio que nos hace más vulnerables ante las agresiones externas.

Algo tan sencillo como el ejercicio te ayuda a mejorar tus defensas y a contrarrestar el estado inflamatorio que a veces es inevitable en nuestro día a día.

Todavía hay controversias sobre qué tipo de ejercicio y sobre todo a qué intensidad hay que practicarlo para tener los mejores beneficios. Aún así, tu salud siempre será mejor si te mueves que si haces una vida sedentaria.

Estás a tiempo de cuidarte. No olvidemos que la salud es fundamental y que es mejor prevenir que curar.