El uso de productos ecológicos y un cambio en nuestros hábitos de consumo son la clave para disminuir, tanto como sea posible, nuestra exposición a los tóxicos que actúan como disruptores endocrinos y que están presentes en nuestra vida cotidiana.

Estos disruptores endocrinos son sustancias químicas externas al cuerpo humano capaces de alterar nuestro equilibrio hormonal.

Como sabes, nuestras hormonas son las encargadas de regular multitud de funciones en nuestro organismo, como  el crecimiento, el metabolismo, el desarrollo de órganos  sexuales, la fertilidad, los impulsos sexuales o nuestro sistema nervioso, por lo que cualquier factor que las altera acabará dañando nuestra salud.

Pero estos tóxicos no sólo afectan a tu equilibrio hormonal, también pueden acabar alterando nuestra estructura genética y dañar también la salud de las siguientes generaciones, por eso, en este artículo te comparto consejos sobre hábitos de consumo que van a ayudarte a evitar estar expuesto a ellos.

Puedes ver un resumen en este vídeo:

Cómo actúan los disruptores endocrinos

El debate sobre lo efectos negativos de estar expuestos a estos químicos no es nuevo. Ya a principio de los 60 una reconocida bióloga marina llamada Raquel Carson ponía el punto de mira sobre estas sustancias y su efecto sobre los animales marinos.

En los años 70, en el Norte de Italia, tras una fuga tóxica de dioxina por un accidente industrial, se produjeron numerosas muertes animales y anomalías genéticas y cutáneas en humanos, así como una mayor incidencia de cánceres.

En la actualidad nadie discute lo perjudicial que son estas sustancias tanto para el ser humano como para otros seres vivos.

En qué aspectos de la salud nos pueden afectar estos tóxicos

Numerosos estudios han encontrado relación con la exposición a esta sustancias químicas y problemas de salud tales como infertilidad , cánceres relacionados con las hormonas , como el cáncer de tiroides , mama o testicular , diabetes tipo2 y obesidad.

Aunque no hay estudios en humanos , por los problemas que ello conllevaría , si que se ha demostrado que la incidencia en el sistema reproductor de algunos animales es tal que el contacto de alguna de estas sustancias con especies animales provocaba que los machos pasaran a ser hembras.

Un herbicida de uso común, llamado atrazina, es capaz de cambiar el sexo a las ranas. Y si tiene este efecto en los anfibios, es lógico pensar que pueda tener también efectos en los eres humanos.

De hecho, la acumulación de estas sustancias puede pasar de la madre al feto incidiendo en su desarrollo neurológico y en posibles malformaciones.

En las mujeres pueden provocar insuficiencia ovárica prematura , y en los hombres déficit de esperma, una de las razones que explica que la infertilidad haya aumentado en un 15% en los últimos años.

En este campo queda mucho por estudiar ya que no todas las sustancias tóxicas, ni la misma cantidad afecta a todas las especies por igual. Son necesarios más estudios para establecer cómo cada sustancia o cada mezcla de sustancias puede afectar, y a partir de qué dosis a cada especie animal.

Actualmente se sabe además, que los efectos perjudiciales sobre nuestra salud pueden ser debidas no solo a una sustancia en concreto, sino a la mezcla de diversos disruptores y su acumulación en nuestro organismo. Es lo que se conoce como el efecto cóctel de los disruptores endocrinos.

Para entender mejor por qué debemos evitar al máximo la interacción con los disruptores endocrinos, debemos saber que las dosis de exposición son acumulativas. Es decir que tanto la cantidad de sustancias tóxicas que acumulamos, como el tiempo de exposición van a ser los parámetros fundamentales que determinarán mayores o menores efectos tóxicos sobre nuestro organismo.

De ahí la necesidad de clasificar y regular tanto la exposición como las cantidades a las que se puede estar expuesto sin consecuencias perjudiciales.

Dónde encontramos sustancias tóxicas como los disruptores endocrinos

La exposición a estas sustancias químicas es universal y las encontramos, entre otras, en productos de cosmética, en muebles, en envases y también en alimentos, de ahí que cada vez sean más las personas que optan por el consumo y uso de productos ecológicos.

También se encuentran en el medio ambiente liberadas por las industrias y con los pesticidas.

Alimentos  que contienen sustancias tóxicas

En los alimentos la principal fuente son los plag​uicidas , y aunque pensemos que solo están presentes en productos frescos como las frutas y las verduras , esto no es cierto ya que en carnes y embutidos la concentración puede ser incluso mayor por bioacumulación en el tejido graso .

Utensilios de cocina

Sartenes con el antiadherente PFOA o PFOS, plásticos utilizados para la conservación de los alimentos con bisfenol A (BPA), o ftalatos PCBs .

Productos de limpieza, una importante fuente de tóxicos.

Los productos de limpieza también pueden ser una fuente de disruptores. Productos de limpieza con olores agradables, así como ambientadores o suavizantes pueden usar ftalatos para fijar estos perfumes. De hecho, se ha visto que los niños españoles tienen niveles de ftalatos 6 veces superiores a la media europea. Estos ftalatos se encuentran también en otros productos de limpieza usados con frecuencia en nuestro país como son lejía, amoniaco, limpiacristales o desengrasantes.

Productos de higiene personal y cosmética que contienen tóxicos

En estos productos los disruptores son muy frecuentes.

Los encontramos en forma de parabenos y derivados (metil, etil, propil, butil-paraben) (E-209, E-214, E-216, E-218), que por su mala fama cada vez son menos frecuentes.

Pero también se encuentran en forma de derivados del petróleo presentes en parafinas, vaselinas y aceites minerales. Los encontramos también con nombres como Paraffinum, Petrolatum, paraffinum o vaselina.

En los productos de cosmética son frecuentes los ftalatos en disolventes, suavizantes, perfumes o lacas de uñas.

Cómo podemos disminuir la exposición a los tóxicos disruptores endocrinos.

Alimentos ecológicos y hábitos de consumo


Es difícil evitarlos en su totalidad por la cantidad de elementos que los contiene, pero si podemos disminuir la exposición en nuestra cocina y en nuestros alimentos siguiendo una serie de recomendaciones :

  1. Intenta en lo posible el consumo de alimentos de producción ecológica.
  2. Intenta consumir preferentemente alimentos de temporada y de cercanía.
  3. Elige productos frescos y reduce el consumo de alimentos preparados.
  4. Si compras alimentos envasados intenta que lleven el ecoetiquetado. Especialmente, la ecoetiqueta de la Unión Europea. Y más si son alimentos procesados listos para consumir en papel o cartón reciclado.
  5. Ten una dieta variada para reducir el riesgo de exposición a algún alimento especialmente contaminado.
  6. Lava los alimentos vegetales de forma intensa y pélalos cuando sea posible (aunque se pierdan algunos nutrientes).
  7. Escoge carnes menos grasas ya que en este tejido se acumulan algunos contaminantes.
  8. Limita el consumo de alimentos ahumados, cocinados a la brasa o frituras. El cocinado con agua, en olla o al vapor, evita que los alimentos pasen de 100ºC, evitando así la producción de sustancias tóxicas.
  9. Consumir preferentemente pescados pequeños para evitar la acumulación de metales pesados como el mercurio.
  10. Bebe agua del grifo e investiga la calidad de la misma. Es importante que la potabilización no se efectúe mediante cloración y que se controle adecuadamente su contaminación química con fertilizantes, pesticidas u otros compuestos químicos usados que se usen por tu municipio.
  11. Si empleas un sistema de filtración de agua en tu casa, asegúrate que es de ósmosis con recalcificación.
  12. No consumas agua en botellas de plástico PET (identificado por el número 1 en el triángulo de reciclado, ni en envases de policarbonato (número 7 en el triángulo de reciclado).
  13. Evita el consumo excesivo de latas de refrescos ya que muchas incorporan un film interior que te expone a bisfenoles.

Utensilios de cocina: Productos eco y hábitos saludables para su utilización

  1. Usa sartenes y utensilios de cocina libres de PFOA y PFOS o elige materiales de titanio, acero o cerámica.
  2. Si guardas alimentos para congelar o bien para llevar al trabajo , elige recipientes de vidrio. Es el material más adecuado para su transporte y conservación. Además será mas seguro si tenemos que calentar el recipiente en un microondas
  3. Evitar utilizar papel de pvc , el que todos conocemos como film , para el envoltorio de nuestras comidas y almacena tus alimentos en recipientes de cristal, cerámica o acero inoxidable.
  4. Evita usar utensilios de plástico como botellas, vasos , platos o cubiertos. Y en caso de hacerlo, no los reutilices.
  5.  Evita introducir los tupper de plástico en microondas y lavavajillas. Tampoco calientes los alimentos en las latas.
  6. Deshazte de los tickets de caja del supermercado o de la tarjeta de crédito, especialmente si es papel térmico ya que es una fuente de bisfenol A.

Productos de limpieza ecológicos y buenos hábitos de uso

  1. Ventila la casa al menos 10 minutos dos veces al día y en las horas del día que menos tráfico haya, si vives en una gran ciudad.
  2. Si estrenas muebles, cortinas tapicerías…o acabas de pintar aumenta la frecuencia de aireación.
  3. No abuses del uso de los productos de limpieza.
  4. Utiliza alternativas mas saludables , usando productos bio o con la ecoetiqueta.
  5. Recurre también a alternativas mucho mas económicas y tradicionales como el limón , el vinagre o el bicarbonato de sodio que pueden ayudarte con las grasa , el mal olor o la cal.
  6. Evita las fragancias artificiales de ambientadores, insecticidas o productos de limpieza que pueden contener sustancias nocivas como los ftalatos.

Productos de higiene personal libre de tóxicos y cosmética ecológica

  1. Elige marcas que dentro de sus líneas de producción incluyan productos sin parabeno , sin fragancias sintéticas obtenidas a través de derivados del petróleo ,  sin parafinas, o sin triclosán y sin ftalatos.
  2. Usa desodorantes sin aluminio.
  3. Elige cremas con filtros ultravioletas que empleen filtros inórganicos como el dioxido de titanio y el óxido de zinc.
  4. Cuidado porque bajo el ingrediente de fragrance o parfum puede estar el ftalato DEP o el buthylhidroxyanisol BHA.
  5. Busca siempre productos con la ecoetiqueta ya que las sustancias presentes en la cosmética son muchas y es difícil que el consumidor se pueda acordar de todas a la hora de elegir un producto.

Como ves la lista y las recomendaciones son largas y difíciles de recordar.

Por ello es importante intentar usar y consumir productos lo menos procesados posibles y seguir usando remedios naturales conocidos y usados ya hace años.

En caso de dudas a la hora de hacer la compra, busca siempre los productos con la bioetiqueta de la Unión Europea que promueve un consumo sostenible y más seguro para tu salud.

Si quieres más información sobre este tema te puede interesar: Libérate de tóxicos , un libro de Nicolás Olea Serrano.