Cada vez hay más personas con intolerancia a la lactosa, por eso es importante que aprendendamos a reconocer la lactosa en las etiquetas de los productos.

Interpretar las etiquetas de los alimentos es fundamental, porque en ellas obtenemos mucha información importante para nuestra salud.

Ya, anteriormente, os expliqué qué es la intolerancia a la lactosa, sus tipos y las recomendaciones dietéticas que deben seguir las personas que la sufren.

Hoy os voy a explicar cómo reconocer la lactosa en las etiquetas. 

Por qué debes aprender a reconocer la lactosa en las etiquetas de los productos que consumes

Una persona con intolerancia a la lactosa sabe que debe prescindir de todos los productos lácteos y sus derivados (nata, mantequilla, postres lácteos…), a no ser que sean etiquetados como “sin lactosa”.

Sin embargo, en el mercado hay otros productos que pueden tener una importante cantidad de lactosa y no los reconocemos como tal. Entre estos productos encontramos embutidos, salsas, helados, bollería, chocolates, cremas de verduras, y otros productos procesados. 

Lo más fácil para la alimentación de una persona con intolerancia a la lactosa, sería que siempre escogiese alimentos frescos y poco procesados, pero no siempre es posible, de ahí que sea fundamental que una persona que tiene esta intolerancia sepa leer las etiquetas e interpretarlas. 

De esta manera podrá evitar consumir alimentos que no digerirá bien por contener este azúcar.

Como leer las etiquetas para reconocer la presencia de lactosa

A la hora de leer las etiquetas, es importante fijarse en la lista de ingredientes, en la cual se incluye todos los ingredientes y aditivos que contiene el alimento elegido.

Estarán ordenados de mayor a menor según la cantidad presente de cada uno de ellos en el producto final. Es importante que el producto que elija no contenga lactosa en ninguna de sus formas. 

Diferentes formas de nombrar la lactosa

Un alimento contiene lactosa cuando en su lista de ingredientes encontramos alguna de las siguientes denominaciones:

  • Lactosa
  • Monohidrato de lactosa
  • Sólidos lácteos
  • Lactitol (E966)
  • Suero de leche
  • Suero lácteo
  • Suero en polvo
  • Cuajo
  • Cuajada
  • Grasa láctea

También debemos evitar los productos que tengan entre sus ingredientes mantequilla, nata, leche, leche en polvo u otros derivados lácteos.

Aditivos con lactosa

Los aditivos derivados de la lactosa y que pueden ocasionar problemas a los intolerantes a la lactosa son:

  • E 270 Ácido láctico
  • E 325 Lactato sódico
  • E 326 Lactato potásico
  • E 327 Lactato cálcico
  • E 472 b Esteres lácticos de los mono y diglicéridos de los ácidos grasos
  • E 481 Estearoil-2-lactilato sódico
  • E 482 Estearoil-2-lactilato cálcico
  • E 575 Glucono delta lactona
  • E 585 Lactato ferroso
  • E 966 Lactitol
  • Caseinatos

Además, es muy importante leer la letra pequeña que aparece al final de la lista de ingredientes, a veces indican las posibles trazas que pueda tener ese alimento: “Puede contener trazas de leche…”. 

Cuidado además, con los productos que compramos a granel o los elaborados artesanalmente, ya que si no tienen etiqueta no podemos comprobar el listado de sus ingredientes. 

La lactosa en los medicamentos

Debemos tener en cuenta que la lactosa se suele usar como excipiente en muchos medicamentos y complejos vitamínicos. Podemos estar consumiéndola en cualquier medicamento sin saberlo, por ello es fundamental también en estos casos, leer su etiqueta. 

Pin It on Pinterest

Share This